Leyendo"El cura y los mandarines" me he acordado de la fotografía, que alguna vez nos enseño Antonio Matea Calderón a sus contertulios, de una reunión con Max Aub con motivo de su viaje a Barcelona en 1969, dentro de su gira española, cuyo resultado literario fue "La gallina ciega", un libro a leer.
Escuchas sin querer la mesa de al lado y oyes que la memoria de otros es la programación antigua de la televisión.
Comentarios
Publicar un comentario